Zapping

 

No a los zoos para pasarlo bomba

La hora de la política noble

EE.UU.–Irak: La atmósfera de lo irremediable

Julián Marías: la religión y la muerte

Lo macarra golea

Más garantías para nuestros mayores

¿Guerra o desarrollo humano?

Escuela, Religión, Teología

Lo de Bétera

   

 

No a los zoos para pasarlo bomba

 

Si pretendemos convertir los zoos en parques de ocio, yo soy el primer enemigo de que existan. Como están de amenazados los animales salvajes por causa del primer destructor de la naturaleza, que es el Homo, no podemos emplear miles de ejemplares y especies sólo para que la gente se ría y lo pase bomba. El zoo jamás puede ser un circo ni un negocio para que una empresa reparta dividendos.

 

Ignacio Docavo

Director del zoo de Valencia

“Levante – emv”

 

 

La hora de la política noble

 

El patriotismo español se conjuga ahora limpiamente con la democracia constitucional. Estamos a la altura de las circunstancias en Europa y en el mundo. Es hora, por tanto, de hacer política en el sentido más noble, porque lo exigen millones de ciudadanos: unos, adictos; otros, alérgicos; algunos – incluso – indiferentes. No importan las ambiciones, no existen los requiebros ingeniosos ni el interés particular de alguna pequeña corte. La grandeza de un hombre, escribe Nietzsche, se mide por la cantidad de verdad que es capaz de soportar.

 

Benigno Perdás

“ABC”

 

 

 

EE.UU.–Irak: La atmósfera de lo irremediable

 

Hasta el momento de escribir estas líneas no se ha probado la existencia de armas de destrucción masiva en arsenales secretos de Irak, la causa que justificaba, como es sabido, la represalia de la guerra. Y, sin embargo, estamos ya envueltos en una atmósfera mucho más poderosa que la mera existencia de una prueba: la atmósfera de lo irremediable. Algo que se nos escapa pero que nos incumbe, algo “que no podemos evitar” lenta e implacablemente convertido en algo “que no debemos evitar”. Porque es inevitable. Éste es el aspecto más oscuro de los acontecimientos de la actualidad: la sensación de estar sometidos a un poder que obra como un destino, es decir, sin ofrecer margen de maniobra.

 

Rafael Argullol

“El País”

 

 

 

Julián Marías: la religión y la muerte

 

Yo soy profundamente religioso y cada vez más específicamente católico. Las visiones más profundas del catolicismo están en las oraciones básicas. Lo malo es la faramalla con que se las rodea. Las oraciones básicas son de una gran perfección. El credo, por ejemplo: hay que decirlo despacio, palabra a palabra. La gente admite con frivolidad increíble que cuando alguien muere se acaba ¿Cómo se va acabar? El que crea eso es que no ha querido a nadie nunca de verdad. La idea de que las personas se aniquilan es incomprensible, monstruosamente inverosímil… Si lo más grande que hay en el mundo es la persona humana. Es lo más real que conocemos.

 

Julián Marías

“ABC”

 

 

 

Lo macarra golea

 

No es que yo sea un elitista, no me vayan a confundir. No. Pero si creo que se ha perdido un poco el norte a la hora de elegir modelos e ídolos. A lo que ha contribuido, sin duda, el desmesurado mundo del fútbol. Quizá sea momento de replantearnos adónde queremos ir como sociedad y los valores que nos interesa fomentar: el modelo de unos tocapelotas o el del esfuerzo personal.

 

Andrés H. de Sá

“Levante-emv”

 

 

 

Más garantías para nuestros mayores

 

No hay que escatimar medios para conseguir que, en la última etapa de su vida, los ancianos gocen de un entorno que reúna todas las condiciones para satisfacer sus necesidades. La Administración debe ser dura e inflexible con todos aquellos que quieran aprovecharse de las necesidades de los mayores.

 

Editorial

“El Diario de Valencia”

 

 

 

¿Guerra o desarrollo humano?

 

En realidad, lo que recuerdan el terrorismo internacional, las matanzas de África, la interminable violencia de América Latina, las hambrunas y la miseria es la rotunda vulnerabilidad de los seres humanos, por lo que todos necesitan protección. Pero no sólo frente a las armas, sino también frente al hambre, la enfermedad, la incultura, las doctrinas excluyentes que cierran la mente del terrorista desde la familia y la escuela, la desigualdad injusta, la agresión de los mercados financieros especulativos, el saqueo del medio ambiente.

 

Adela Cortina

“El País”

 

 

 

Escuela, Religión, Teología

 

Un libro francés lleva este significativo título: “¿es posible educar en democracia?” Por supuesto que sí, pero el cómo es la cuestión pendiente. El hecho más grave, sin embargo, es la desproporción que existe entre el respeto, aprecio y agradecimiento que la sociedad ofrece a la cultura y la ciencia por un lado, y por otro el que ofrece al juego, al espectáculo y a la sociedad de masas. Una sociedad y una cultura en las que los futbolistas son alguien, “ídolos” y millonarios, mientras que los educadores, investigadores y poetas son despreciados y menos reconocidos socialmente, han perdido su autoridad moral para exigir a los educadores que transmitan valores e ideales, porque niegan con hechos lo que les piden.

 

Olegario González de Cardenal

“ABC”

 

 

 

Lo de Bétera

 

El domingo por la mañana, cuando leí los titulares – “Un joven atropella a otro hasta matarlo tras discutir por una chica en Bétera” – mi sensibilidad se horrorizó al tiempo que el lado pesimista de mi alma formulaba una apuesta a lo que quede del otro: ¿Qué te apuestas a que los hechos no ocurrieron a las doce de la noche en La Casa de la Cultura? (…) La sociedad acepta que de Bétera lo único decididamente peligroso es el cuartel de la OTAN, que se va a hacer un by-pass para que los niños no sufran al ver pasar camiones militares y que esta Comunidad Valenciana – Disneylandia nunca va a tomarse en serio el asunto de los horarios ni decretar que a las dos de la madrugada, que ya vale, nos podríamos ir todos a dormir.

 

F. P. Puche

“Las Provincias”